martes, 25 de noviembre de 2008


Hay besos que se dan con la mirada. Hay besos enigmáticos. Hay besos por prohibidos, verdaderos. Hay besos que calcinan y que hieren. Hay besos que los labios dejan huellas, como un campo de sol entre dos hielos. Hay besos que parecen azucenas, por sublimes, ingenuos y por puros. Hay besos que producen desvaríos, de acuerdo a su pasión ardiente y loca. En los besos palpita el amor, la traición y los dolores. Tú los conoces bien, son besos míos inventados por mi, para tu boca.

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