
Me pregunto como pude ser tan idiota de creer que sentía por ti algo tan intenso, que ya no iba a qerer a nadie más, que a pesar de todo qería permanecer siempre a tu lado incluso con todas esas señales y advertencias que el destino iba dejando en mi camino que hoy agradezco. Y ahora me rio. Me rio por no llorar. Porque la que ha perdido en esta historia he sido yo. Sí, he perdido muchas cosas. Perdí esa sonrisa con la que me despertaba cada mañana, la alegría por seguir viviendo cada día como si no hubiera mañana y solo existiera el hoy, la concentración en ms estudios y en todas mis pasiones artísticas, la cordura y el sentido común, perdí mi optimismo y la poca autoestima que me qedaba y también la fé en personas que consideraba mis amigas, mi dignidad y mi orgullo, mi amor propio junto con todo ese TIEMPO desperdiciado en llantos y superfluas lamentaciones. ¿Pero sabes qué pienso? Pienso q pese a todo no soy la clase de chica de la que nadie haya de compadecerse cuando lea todo esto o cuando descubra todo lo que ocurrió. El papel de victima es muy cómodo, todos lo sabemss, pero yo no voy a ser más la victima. No, si alguien debe compadecerse de alguien ha de ser de ti. Porque yo habré perdido mucho, habré cometido todos esos errores que cometí y por los que pasé meses autotorturandome, pero nunca en mi vida he jugado con ls sentiemientos de nadie ni he tenido intención de herirlos.
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